1. Actuar como punto de partida imprescindible previo a la aplicación de los productos despigmentantes. Sintoniza la piel con la actividad del tratamiento.
2. Limpia la piel en profundidad, eliminando cualquier resto de otros cosméticos. Purifica y completa el desmaquillado desde la máxima tolerancia.
Emulsionar una cantidad generosa con los dedos, efectuando movimientos ligeros y circulares. Retirar con ayuda de un pañuelo de papel o una toalla húmeda. Secar la piel. Emplear tras la limpieza del rostro con desmaquillante y loción. Si el rostro no está excesivamente maquillado podrá sustituir la loción. Utilizarlo mañana y/o noche, siempre que se usen productos de la gama Luminescence.