1. Reducir al instante la sensación de tirantez y picor.
2. Calmar, reparar y reestructurar la tez.
3. Hidratar profundamente y devolver la elasticidad y el tacto suave a la piel.
4. Incrementar la tolerancia y resistencia de la epidermis frente los agentes externos que la agreden e irritan y disminuir su sensibilidad.
Limpiar delicadamente la piel y aplicar una cantidad de producto equivalente al tamaño de una avellana sobre rostro y cuello, bajo la crema de tratamiento, todas las mañanas y/o noches.